Los gatos tienen un lenguaje rico de posturas, señales visuales, olfativas y vocalizaciones para comunicarse tanto con otros gatos como con las personas, por ejemplo, para delimitar el territorio, cuidar a sus crías, hacer notar una amenaza o avisar de un peligro.

Los expertos en comportamiento felino dicen que un gato es capaz de emitir alrededor de 70 tipos de maullidos que suelen ir acompañados de algunos comportamientos. Hasta hace unos años se pensaba que estas señales eran el resultado de la domesticación por lo que estaban dirigidos hacia el hombre, pero se ha observado recientemente que tienen una gran importancia también dentro de los grupos de gatos.

Las vocalizaciones y las señales visuales y olfativas permiten que el gato “se oriente” en el medio ambiente y al mismo tiempo son el medio de comunicación entre ellos y con los seres humanos. Los pequeños felinos utilizan una amplia gama de sonidos con respecto a otros animales.

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Las señales de voz permiten al gato transmitir emociones y deseos. Además, el gato no sólo entiende lo que va a pasar, sino también nuestra preocupación. El maullido podría ser corto para llamar la atención sobre algo que quiere, como puede ser la comida, o largo y algo entrecortado, en la época en la que está en celo.

El ronroneo es otra forma de expresión, única en los felinos. Pero tiene otros sonidos en su lenguaje para transmitir una petición, una queja, etc.. Los “maullidos” varían de una raza a otra, por ejemplo, los siameses suele tener unos maullidos mucho más fuertes que otras razas, mientras que las razas de pelo largo son relativamente silenciosas, aunque por otra parte, influye también bastante la estimulación ambiental. Mientras más se le hable al gato, más desarrollará su capacidad de comunicación.

Otra de las formas de comunicación son las señales con el cuerpo: con orejas, cola, lomo, etc. Por ejemplo, el gato que esté irritado doblará las orejas hacia atrás. El gato puede hacer muchos movimientos con las orejas dependiendo de su estado de ánimo.

La cola también cumple una importante función comunicativa a través de distintas posiciones y movimientos. Según los etólogos, el gato puede transmitir 12 señales con la cola, por ejemplo en posición vertical es una señal de “saludo” tanto a los de su especie como hacia las personas. Si la arquea, está a la defensiva y si la mueve de un lado a otro rápidamente está irritado.

En cuanto al lomo, si el gato redondea la espalda querrá decirnos que desea ser acariciado, pero si la arquea mucho estará irritado o asustado.

Además de comunicarse el gato puede también conocer nuestro estado físico y emocional, solo mirando nuestras posturas como por ejemplo al sentarnos, movernos, relajando los brazos, etc..

Prestémosles toda la atención necesaria, porque a través de sus movimientos, gestos, maullidos y señales, podremos entenderles mejor e identificar qué ocurre para actuar en consecuencia.